NUESTRA HISTORIA

Historia de la Segunda Compañía “Bomba A. Edwards Ross”
Por: Moisés Mena Pino – voluntario de Compañía.

La primera reunión constitutiva por parte de vecinos interesados en conformar una compañía de Bomberos, se realiza en el recinto de la Escuela Pública (actual Escuela Chile), el 1 de febrero de 1876, nuestro lema es “UNO PARA TODOS, TODOS PARA UNO”.

Los voluntarios fundadores, quienes como dice el acta fundacional: “los que aquí suscriben nos comprometemos a formar una compañía de bomberos cuyo fin será prestar nuestro servicio para la extinción de incendios en la forma que se exprese por el reglamento que aprobaremos en la primera reunión general que tengamos” (extracto acta fundacional).

Suscriben como voluntarios fundadores:

Manuel de Lorca, José Luis Irrarázabal, David Agüero, José Asenjo, José de la Lorca, Víctor Jaramillo, Victoriano Barrientos, Eudaldo de Echeñique, Germán Lorca, Juan de Aguirre, Elizardo González, Demetrio Castelblanco, Javier Castelblanco, José Manuel Adriazola, Manuel Valenzuela, Alberto Puchi, Desiderio Pérez de Arce, Lizando de Echeñique, Francisco Perales, José María Carrillo, Germán González, Francisco de Echeñique, Cesario Icarte, Juan Francisco Loyola, Manuel Albarrán, José Ochoa, Juan de Dios Carmona, Francisco Cid, Andrónico Alvarado, Augusto Gómez, Ventura Díaz, Enrique Velásquez, Pedro Sepúlveda, Leonor Goimar, Balvino Ochoa, Bernardo Banda, Ventura Jaramillo, José Ángel Mena, Rosendo Pérez de Arce, Francisco Segundo Barrientos, Roberto Carrillo, Abel Sepúlveda, Rucedindo Mella, Pedro Ruby, Agustín Vargas, Manuel Molina, Lenon Salas, José María Altamirano, Rafael Sepúlveda, Narciso Hertner, Bernardo Pérez, Rafael Deformers, Inocente Paredes, Antonio López, José Figueroa, José Cruz Agüero, Pedro López, José Ojeda, Juan Altamirano, Pedro Soto y Ernesto Berrocales.
Se constituye la Segunda Compañía de manera oficial en reunión genera efectuada el 13 de marzo de 1877, con su personalidad jurídica aprobada, con un reglamento interno aprobado. En ese momento el presidente de la organización de la formulación de la compañía era presidida por el Señor Pedro Castelblanco R.

Se procedió a elegir a la nueva oficialidad, la cual quedó distribuida de la siguiente manera:

Director Fundador: Tomás Albarrán.
Capitán Fundador: Eudaldo de Echeñique
Secretario Fundador: Pedro Castelblanco
Teniente 1º Fundador: Victoriano Barrientos
Teniente 2º Fundador: Demetrio Castelblanco
Teniente 3º Fundador: Rodolfo Echeñique
Teniente 4º Fundador: Germán Lorca
Ayudante Fundador: Nicolás Jaramillo
Tesorero Fundador: Juan M. Lorca

Posterior a la constitución de compañía, esta naciente oficialidad se abocó a comprar una bomba, la cual fue adquirida de acuerdo a lo informado en el acta de reunión general del día 24 de agosto de 1878, en un valor de 1800 pesos, de los cuales 800 pesos fueron documentados por el Banco de Agustín Edwards Ross. Esta máquina de modelo RELÁMPAGO, fue retirada del puerto por el Señor Capitán y Secretario. Los bonos firmados por el señor Edwards, fueron entregados firmados y pagados. En esta acta se toma la decisión que esta primera pieza de material mayor sería conocida como la Bomba Agustín Edwards Ross, en agradecimiento por tan noble gesto. La compañía y Cuerpo de Bomberos nombra en calidad de voluntario honorario al Señor Edwards, tal como detalla el acta de reunión general del 2 de marzo de 1879, y la colocación de su pintura en la sala de reuniones de la unidad. 

Es destacable incorporar a esta historia el camino que marcó don Santiago Adriazola, quien fue uno de los reconocidos con la medalla condecoración al Gran Incendio de Valdivia, en 1909; maquinista incansable como lo nombra el parte entregado por el Comandante de la Época Santiago Schuller. Este voluntario pasó por diversos cargos, en donde se destaca que fue Director, además de que falleció con el premio Nº 14 de constancia, con más de 70 años de servicio; además de haber sido nombrado Superintendente Honorario. Durante los primeros años de nuestra compañía pasaron voluntarios ilustres por nuestras filas, tal es el caso de don Enrique Hevia, quien ostenta el record de pertenecer en el cargo de Superintendente de nuestro Cuerpo por más de 25 años. En septiembre de 1925 llega a formar parte de la Compañía un Autogallo Ford, reemplazando así a la bomba modelo relámpago. Fue pintado con los colores de la Compañía (es decir los colores de nuestro emblema patrio) con una estrella blanca en sus puertas, tal detalle inserto en su acta de entrega que data de ese año. 

En 1959, se obtiene una nueva pieza de material mayor, un carro estanque FORD Modelo K, siendo una de las primeras piezas con bomba incorporada y sistema de almacenamiento de aguas. Conocida por los voluntarios como “Puyehuito”, por la baliza que llevaba en el centro, con forma semejante a una botella de agua mineral. Durante los años 50, nuestra compañía fue haciéndose de voluntarios visionarios, los cuales con su juventud aportaron a la modernización en la gestión como así también en los incendios.

El gran Terremoto de 1960. La gran prueba para el Cuerpo y Nuestra Compañía.

Fueron ellos y los voluntarios anónimos quienes pasaron por nuestra Compañía y fueron cimentando lo que tenemos hoy en día. Pasan los años 60, y al comienzo de esta década, sucede un hecho que ha marcado nuestra historia como ciudad: el GRAN TERREMOTO DE VALDIVIA DE 1960. Es ahí en donde nuestra Segunda Compañía presta la ayuda a un sector, que posteriormente se convertirá en su cuartel actual, el creciente Barrio de Las Ánimas. En donde se cuenta que pasaron ininterrumpidamente durante 3 meses sin sacarse el uniforme apoyando y haciendo guardia en conjunto con el Ejército y Carabineros en el sector de los Rucos (actual Población Acharán Arce). 

Toma protagonismo el móvil estanque Ford K “Puyehuito”, el cual prestaban ayuda en el transporte de alimentos, como así también del vital elemento, que es el agua potable. Los voluntarios participantes de esta odisea que estuvieron en este período de tiempo fueron Washintong García, Raúl Navarro y Orlando Garay, entre otros.
Posterior a esta aventura, el gobierno destina carros NISSAN para los cuerpos de Bomberos, siendo nuestra unidad beneficiada, recibiendo un carro de transporte con capacidad de bomba. Uno de nuestros voluntarios, marca nuevamente camino en la dirección de nuestro Cuerpo, es don Manuel Jaramillo Jaramillo, quien pasa por los cargos de Secretario General, por varios periodos, que fruto del buen trabajo, el año 1964 es elegido Superintendente. Su administración se caracterizó por buscar la unión entre cuerpos de Bomberos, en donde producto de alianzas, visitas y la concientización de Superintendentes y Comandantes, se forma la Junta Provincial de Bomberos, de la antigua Provincia de Valdivia, siendo este el primer presidente. Cabe decir que este modelo fue adoptado y reformulado para crear con posterioridad la Junta Nacional de Bomberos.

Camino a la modernización: el traslado a nuestro actual Cuartel, el Barrio de Las Ánimas.

El gran desafío comenzando los 70, fue el decreto presidencial, que dictamina la creación de 3 nuevos cuarteles, en donde la Segunda Compañía es destinada a un nuevo cuartel, situación que no fue exenta de polémicas. La Unidad estaba dividida al respecto, había un grupo que apoyaba el traslado, otros no. 

Es ahí en donde el Capitán de la época, realiza las gestiones para la adquisición del terrero definitivo para la construcción en Las Ánimas. Luego de infructuosas búsquedas, siguiendo su instinto, el Capitán Orlando Garay, logra llegar a los padres salesianos, obteniendo así el contacto, para el que Director Juan Francisco Campos termine con un contrato de compraventa del terreno ubicado en Pedro Aguirre Cerda Nº 322.

Se destaca ahí, que la Compañía se unió con el fin de tener el terreno apto para la construcción, en donde jóvenes y mayores se organizaron y limpiaron el terreno, desmalezando y dejando parejo este. Como no nombrar a Raúl Navarro, Abel Navarro, Fernando Perelli, Victor Saavedra, Ricardo Paredes, Orlando Rojas, Juan González, Victor Reyes, Edmundo Ili, Mario Lazarán, por nombrar a otros.

Es en una de estas visitas, en donde se realiza el primer contacto con vecinos del  sector. En donde amablemente una vecina se acerca con la novedad de ver carros de bomberos estacionados fuera del recinto, como así también la limpieza de éste. Esta pobladora es la Señora Elcira Hermosilla, quien con el tiempo se transformó en una de las cooperadoras más recordadas y queridas por nuestros voluntarios; quien con su esposo don Osvaldo Fierro ese mismo día tendieron una mano y atendieron a esos bomberos entusiastas y cansados sin importar no conocerles.
Una vez limpio este terreno, aproximadamente en el año 1971, se comienzan las obras de construcción de nuestra actual casa, la cual fue entregada en una ceremonia oficial a nuestra Compañía el 19 de febrero de 1973; pero por conceptos de alhajamiento y habilitación de cuartel, pudo ser utilizado a partir del 30 de octubre de ese año, según consta en la primera Junta de Oficiales realizada en dicha fecha. El Director que recibe el Cuartel es el Señor Manuel
Jaramillo y el Capitán el Señor Juan González. Cabe decir, como anécdota, que el Señor Jaramillo fue el principal detractor de sacar la unidad del centro, y tuvo el honor de recibir y dirigir la primera reunión. 

Los voluntarios, una vez enterados de la noticia del traslado de cuartel, intentan realizar contactos con la comunidad animeña, para así solventar gastos de la Compañía, es así que por contactos de la misma Señora Elcira Hermosilla, quien junta un grupo de amistades y vecinos, logran el 27 de septiembre de 1974 junto al vecino Isaías Utreras, quien hace de presidente, la Señora Carmen Maechel y demás vecinos, formar la COMUNIDAD COOPERADORA DE LA SEGUNDA COMPAÑÍA DE BOMBEROS DE LAS ÁNIMAS, la cual tenía como fin la adquisición de una casa para cuartelero y una sirena eléctrica.
No fue fácil para esta comunidad lograr lo demarcado en sus inicios; como dato anecdótico, la primera fonda realizada en nuestro cuartel, fue organizada por nuestra Compañía y respaldada por esta comunidad el año 1974, anterior a la fecha de fundación de esta. Producto de sus esfuerzos, logran adquirir una sirena eléctrica; como así también la terminación de la casa del Cuartelero. 

Se cumple el centenario de nuestra Compañía, el 1 de febrero de 1975; en nuestra nueva casa, y con nuestros nuevos vecinos. Cabe recordar la oficialidad de la época: Gerardo Gómez, Director; Orlando Garay, Capitán; Teniente 1º Ricardo Paredes; Teniente 2º Fernando Perelli; Secretario Luis Poblete y Tesorero Raúl Navarro.

El año 1978, luego de diversas actividades PRO recolección de fondos, la Comunidad Cooperadora, logra aportar el dinero suficiente para la importación de un carro bomba moderno de origen francés, es así que llega pieza de material mayor CAMIVA BERLIET de 3500 litros, y con capacidad para transportar voluntarios de manera segura y cómoda.

Los años 80, la compañía ya se siente animeña; participa activamente de las celebraciones de aniversario del barrio (la compañía organizaba el desfile cívico militar de aniversario, como así también el frontis del Cuartel se utilizaba como la zona del desfile e instalación de escenario para las autoridades invitadas), y de apoco en el inconciente del
animeño se hace presente como una de las instituciones más respetadas del sector. 

En los años 90, nuestra compañía sigue tomando forma, en donde surgen grupos que reemplazan a la Comunidad Cooperadora, tal es el caso del grupo de DAMAS COOPERADORAS DE LA SEGUNDA COMPAÑÍA, quienes por su organización, entrega y disciplina de trabajo, son reconocidas y solicitadas en el Cuerpo para diversas actividades.

BRIGADA JUVENIL

Por iniciativa del Teniente 1º de la época Héctor Cabezas, el 1 de febrero de 1996 se forma la Brigada Juvenil Emilio Sotomayor Baeza, con niños y jóvenes de nuestro sector, quienes se distinguían por su característico buzo de trabajo (rojo con azul), a organizarse y apoyar a los voluntarios en la compañía, siendo hasta los días de hoy cuna de muchos
voluntarios que son o llegaron a dirigir esta unidad.

A mediados de los 90 se adquieren los primeros uniformes ya con características para el ataque eficiente de incendios, dejando atrás el tradicional cuero y toallas.

En este tiempo, se logra luego de 22 años, reemplazar una pieza de material mayor, es por esto que llega a nuestra unidad bajo la administración del Superintendente Jaime Alvarado, y en nuestra Compañía la Dirección de Luis Huechucoy, la llegada de un moderno carrobomba RENAULT CAMIVA semi urbano de 4000 litros en el año 2002.

Marcando precedentes, nuestra compañía tuvo el honor de tener la primera chofer de emergencias en nuestra unidad y Cuerpo, tal es el caso de la Voluntaria Ximena Marchant.

Con el comienzo del siglo XXI, este fue marcado el interés de los voluntarios y oficiales por darle otra cara a la gestión de la Compañía, tal es el caso, que desde la entrega del cuartel en 1973, se comienzan a hacer arreglos de mayor cuantía en el cuartel, para así darle mayor comodidad a los voluntarios. Tal es así, que se procede a techar el patio que separaba las dos naves del cuartel; la adquisición de uniformes y cascos de incendios de procedencia
estadounidense, entre otras gestiones.

También, la comunidad de Las Ánimas, siempre preocupada de sus bomberos, logran gestionar la construcción de un salón de eventos con características para 150 personas, e instalaciones de primer nivel con las autoridades de gobierno, finalizando las obras y entregadas el año 2009.

Durante el comienzo del año 2010, se sufre un gran terremoto en la zona centro sur de nuestro país. La Segunda compañía estuvo presente, fruto del esfuerzo de voluntarios, como así también nuestra fiel comunidad de Las Ánimas, asistieron en ayuda a la ciudad de Lebu y Cañete en la Región del Bío – Bío y prestar ayuda humanitaria.

En estos 140 años, en donde según el registro de compañía ha pasado más de 500 personas, desde destacados políticos y cuidadanos como fue el caso de don Enrique Hevia, Manuel Jaramillo, Carlos Acharán Arce (ex senador creador de las comunas de Lago Ranco y Futrono), Exequiel, Silva (ex diputado, ex presidente de la Cámara Baja), el actual senador Alfonso de Urresti, y militares que participaron de la guerra del Pacífico, tal es el caso de don Emilio Sotomayor Baeza, han hecho historia en nuestra región, comunidad y Compañía. Además de contar en la oficialidad del Cuerpo de Bomberos con un representante, luego de un período de 16 años, es el caso del segundo Comandante de la institución, José Valentín Peña San Martín.

Cada pedazo de cuartel, carros, y materiales fueron por esfuerzos de personas y de nuestra comunidad. Es por esto que se realizó este análisis detallando cada actividad que ha trascendido en la memoria individual y colectiva de nuestra ciudad; quedan muchos desafíos, pero como siempre dirá presente esta Segunda Compañía Bomba Agustín Edwards R. de Valdivia.